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Los rastis que cambiaron mi vida

por @kaminoo para #cosasdepequeño

Se puede decir que soy un tipo con memoria. Hace algunos años era mejor que ahora sin duda. No creo que por una cuestión de edad… es como dice Homero “cada nuevo conocimiento empuja afuera uno anterior”. Los últimos 10 años de mi vida seguramente aprendí mas de lo que mi cerebro hubiera querido almacenar, y esto provoca estragos en recuerdos del pasado. Sobre todo de la niñez. Los recuerdos se vuelven vagos, pero algunos están marcados a fuego. Como olvidar mi primer caja de rastis.

Idea de madre seguramente recuerdo estar en la cocina de mi primer casa recibiendo una caja de algo. Cualquier regalo a una edad temprana tenia el mismo baile de satisfacción. Primero mirar el tamaño de la caja, en este caso, no demasiado grande. Segundo agitarla para ver que hay adentro y ver su peso, de nuevo muy poco peso…. pero sonaba como que había un millón de felicidades dentro. Cuanta intriga. Que puede ser tan liviano, tan chico, y que parezca que adentro tiene tanto… solo una caja de rastis te puede dar eso. Recuerdo abrirla y darme cuenta de inmediato que era el mejor regalo que alguna vez me darían. Los colores: infinitos. Las posibilidades: infinitas. La felicidad: descomunal.

Los rastis no fueron mis primeros bloques de construcción. Recuerdo alguno que otro mas grande y sofisticado de encastrar, que ademas daba pocas posibilidades, pero los rastis (al igual que los Lego) tienen un tamaño mucho menor, y permiten la creación de cualquier tipo de cosa que a uno le venga en gracia. La caja siempre tiene una propuesta, seguro… pero es para los que tienen menos imaginación. La alegría es poder construir cosas que no están estipuladas… y ese era mi trabajo. Que lindo era unir las partes de dos juegos de piezas y hacer un auto-con-alas, o un tanque-con-acoplado, o simplemente la mas amorfa nave espacial que… bueno… vuela porque es una nave espacial viejo! puede tener la forma que yo quiera!

Tuve muchísimos rastis. Solo recuerdo mi primer caja. No recuerdo seguir recibiendo mas. Calculo que en algún punto hasta los abuelos deben haber traído rastis que yo trasladaba en una caja gigante.

Claro, no quedo ahí. Todo cambio cuando un día vi a los Tente.

La cosa mas zarpada de mi vida. Los Tente agregaban mayor sofisticación aun, dando articulaciones, y distintos accesorios para dejar volar la imaginación. En alguno punto deje de usar los no-tan-copados rastis y usar 100% Tente. Pero claro, tenia mas rastis que Tente. Con el tiempo eso fue cambiando y pude empezar a hacer mis propias construcciones Tente. Lo copado de los Tente, es que tenia diferentes “categorías”. Había robots, barcos, naves espaciales… y demás. Esas eran 3 categorías que me copaban mucho. Sobre todo los robots que podían convertirse en otras cosas, tal cual los Transformers. 

Se bien que fue de ellos. Errores de la niñez que le dicen. Siendo un tipo generoso en extremo siempre cuide mis juguetes mucho y luego de grande los regalé. No soy muy attached a las cosas materiales, y suelo regalar o dar las cosas que dejo de usar, aunque estén en perfectas condiciones. Recuerdo bien la entrega de la caja de Tente al vecino de enfrente de mucha menor edad y ver su cara de felicidad. Calculo que hoy ya están en el olvido en algún placard… hoy los quisiera tener de vuelta. Pero no se puede. De hecho, no se fabrican mas. Se hicieron durante muchos años en España, y ya no. Una pena. Encontré ayer latenteteca.com donde hay varios aficionados que muestran sus creaciones. Pude ahí encontrar fotos de los distintos modelos que alguna vez tuve. Llegue a contar al menos 10… así que madre se había puesto las pilas.

Lindos recuerdos.

¿Cuál era tu juguete favorito?


Mi primer Tente… las rueditas eran jodidas de mover, pero las reemplace de otro modelo :)


Y a este lo amaba!

    • #cosasdepequeño
  • 7 months ago
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No te hacía falta ir a Disney

por @kaminoo para #cosasdepequeño

Esta es la historia de un pequeño kaminoo temeroso. Un joven kaminoo temeroso a las alturas… algo que empeora con los años, y no creo que pare de empeorar nunca… creo que algún día voy a tener miedo de subirme a un escalón. Mi miedo radica en mi altura precisamente. Soy un tipo de casi mas de 1.90m de alto. Soy alto en serio. Y ser alto desde chico tiene sus ventajas.

Tengo una teoría de porque soy alto. De chico siempre quería ver que hacia el heladero atrás de la repisita esa que esta muy alta… y nunca llegaba, nunca llegaba a ver que hacia el heladero… no solo tenia el mármol alto, sino que encima el heladero tenia que agacharse a buscar algo! y cuando subía ahí estaba mi helado!! QUE ONDAS?? QUE HACE AHI ABAJO?! QUIERO VER!! Creo que mis ganas de ver eso llevaron a que crezca un poco todos los días. Finalmente vi un día lo que había, y deje de crecer. Si se preguntan porque simplemente no pregunte, o pedí upa, es porque no me conocen.

Ser alto te trae ventajas, decía, pero tambien desventajas. La torpeza extrema esta a la orden del dia. Viajar en bondi es una desgracia. Mas cuando sos teenager, que no paras de crecer y crecer. Pegarse contra cada barandita, tope, puerta, escalón era a diario, hasta diria por hora. ¿Como no pegarse? Sos enorme en un mundo de pequeños. Es así. No hay espejo que te muestre entero, no hay techo que te quede alto, no hay marco de puerta que resista tu frente.

Creciente mi altura, creciente mi temor a caer. Caerse cuando uno mide 1.50m es una papa. Te caes, “aia”, te levantas. Ahora, te caes de 1.90m, te haces mierda. Te rompes todo. Y así todo, tengas o no 1.90m, creciente tu edad, la estatura no encaja con el diseño del mundo. Tipo cuando Bart va al trencito que le dice “debes tener hasta esta altura para entrar” y el pasa haciendo un bailecito y después no entraba en el tren y se lleva puesto el túnel. Igualito.

Los juegos de niños están creados para niños y para niñas. Ergo, un pelotudazo importante que le saca cabeza, cabeza y media, dos cabezas, al resto de los pequeñitos NO encaja en los juegos. Entrar a jugar tenia su costo. Algún moretón te llevabas seguro.

De chico he ido a muchas plazas. Mi intención es contarle las aventuras que tuve en cada una de ellas. No son tantas tampoco. Hoy les quiero contar de una en la cual tengo gratos recuerdos, y están atados a todo el preámbulo que les hice.

Esta plaza es una a la que todo niño debería visitar alguna vez, y no se si existe aun, o si está en el estado que estaba cuando yo iba, pero era simplemente genial. Su ubicación se encuentra en el barrio de Mataderos. Aquí pueden ver una vista aérea de la misma. Viéndola nuevamente ahora, ya me doy cuenta que no es ni un poco lo que era.

Dejenme contarles lo que era esta plaza.

Para empezar, era gigante. Es algo sin precedente. Para un niño es monstruosamente grande, es un parque de diversiones. Tenia internamente al menos 3 areas de juegos gigantes, llenas de hamacas, la atracción popular. Tenia infinitas veredas internas, muy anchas, listas para pasear en bicicleta. Tenia un anfiteatro donde pasaban obras, aunque ya en mi epoca poco era lo que se veia. Areneros monstruosos. Era el sueño de la plaza. Ir a ver a la abuela tenia un leve esperanza de poder ir a la susodicha plaza, que queda a solo 3 cuadras. Que placer.

Cuando llegabas no sabias a donde ir, querías ir a todos lados al mismo tiempo. Pero mi atractivo era uno en particular. Un juego que nunca había visto en mi vida, y nunca volví a ver, incluso de grande. Uno que ruego todavía exista, porque no existe diversión mayor. Consistía en una serie de caños, para escalar. “Bah”, dirás. Pero dejame que te cuente como era.

Imaginate un túnel. Imaginate que para construirlo uso unos círculos de caño, y los separo cada 10/20 cm. Imaginate como si fuera un resorte estirado. Solo que en vez de una espiral, tengo círculos de caño, unidos por una “columna vertebral” de caño. Este túnel, empezaba bajito… uno tenia que ir recorriendolo desde abajo, e ir trepando por dentro. Era un SUPER GUSANO. Un gusano gigante. Que de a poco subía en altura, 1m, 2m, y yo creo que subía hasta mas de 3m de altura. Era larguísimo, lleno de curvas, debería tener no menos de 20m a 30m de longitud, todo en el aire. Subir a el era un sueño. Pero para mi, era el terror también.

La altura me mataba. Me mataba. Y piensen que era un túnel. Una vez que entrabas, no podías salir rápido. Y lo que es peor, atrás venían mas criaturitas de Dios que reclamaban “MOVETE!! APURATE!!” pero para mi pesar, la torpeza, y el cagazo hacían que fuera súper lento, gateando como un infante, porque obvio, no entraba fácil en el túnel. Odiaba que los niños me abucheen, entonces tenia una escapatoria. A mitad del túnel había una salida que simplemente abría el túnel, y te dejaba tirar por el típico palo de bombero. Para los mas arriesgados se podía seguir escalando y salir en una segunda salida que tenia una suerte de tirolesa corta, en la cual todos solían bajarse dado que después el túnel seguía y bajaba hasta el piso sin ninguna gracia. Lo lindo era tirarse por la tirolesa, volar 1m mas o menos, caer, y volver a subir. Solo una vez hice eso. Es claro que al subirme a la tirolesa, poco mas y arrastro los pies. Cero diversión, y encima me rompía todo al querer frenar. Pésimo.

Era la aventura de tu vida. No te hacia falta ir a Disney después de eso. Ojalá siga estando. Dado que ahora estoy motorizado, voy a ir a recorrer esa zona un domingo a ver como esta, a ver si sigue igual. Esta pegada a la feria de Mataderos que abre cada Domingo. Quizás sea una buena excusa para ir a comprar tortas fritas.

¿Recuerdan su juego favorito de chico? ¿Ese que estaba solo en UNA plaza? ¿No les pasaba de ir a plazas ajenas, plazas extrañas, y de golpe encontrar que había un juego nuevo, totalmente inesperado, que solo existía ahí, y debía ser disfrutado a toda costa? Siempre eran cosas que se movían, todos clones de hamacas, pero eran rebuscados, y súper divertidos. O tenían algo para escalar raro. Y cosas así.

Lindos recuerdos. Lindos recuerdos de hace mas de 20 años.

kaminoo.

PD: este post me llevo 7 dias escribirlo. Cada vez que me sentaba a escribirlo, algo me interrompía. Se hizo desear. Espero les guste. Asi arrancó este 2011, voy a escribir cuando pueda!! Pero me voy a esforzar por hacer relatos copados y de calidad.

    • #cosasdepequeño
  • 1 year ago
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La peor tarea que tuviste que hacer

Este post es auspiciado por kaminoo a la carte, que me gustó mucho ayer hacer via Twitter! Gracias a quienes participaron. Basicamente consistió en que eligieran el post que hoy iba a estar escribiendo, y este fue el ganador! Disfrutenlo

La recuerdo patente. Como si fuera el día de ayer que la oia a la maestra sermoneando adelante de todo. Estabamos empezando 4to grado. Y la maestra, mala como pocas, exigente a mas no poder, nos sermoneaba sobre “Ya no son nenes, ahora la escuela es cosa seria… el nenito de 3er grado quedo atras”. Y cosas asi. Obviamente no entendiamos nada. Queriamos seguir jugando y boludeando… pero parecia que la cosa iba en serio.

Siempre fui por demás responsable. Ahora quizas me arrepiento un poco. Deberia haber sido mas tiro al aire, estoy seguro que no hubiera cambiado nada. Muchas veces la pase mal por ser tan exigente conmigo mismo.

Por haber nacido en Julio era uno de los mas grandes de la clase, no solo en altura, sino en edad. Creo que por eso siempre me fue un toque mas facil que al resto las cosas que habia que hacer. Si, seguro, no soy un genio, pero se sumar y restar… pero igual siempre me fue un toque mas facil… confieso. Era el hdp que en 6to grado la corregia a la maestra las cuentas del pizarron. Si señores, era el geek. Me la banco.

Pero la maestra de 4to grado me la hizo pasar fea. Recuerdo claramente: “Para mañana la tarea son 40 cuentas”. Uff. CUARENTA cuentas. Empezo asi la cosa. Habia que inventarse las cuentas, y hacerlas. Claro. Al principio ponias cosas tipo 123512 + 23251, y veias si podias. Y por ahi la complicabas un poco. Pero al rato te hinchas.. y empezabas a poner cosas tipo 100 - 20. Parte le pedias a madre o padre que escribiera un par de cuentas… me cansaba pensar o imaginarlas nomas.

Uno entregaba las 40 benditas cuentas que le llevaba a uno horas… y la profesora ya veia si eras un vago o no. Mis compañeros entregaban cosas como 3 + 5. Y yo sufria.

La cosa se complico cuando la maestra empezó a exigir cosas mas jodias. “Cuarenta cuentas de DIVIDIR de 4 digitos y 2 decimales”. PARAAAAAA. PARAAAAAAA. ME LLEVA UN SIGLO HACER ESO! MALDITA SEA!!

Que desgracia! Cuarenta cuentas! Uff… no podriamos haber zafado de hacer eso? Quiero decir… no hago una cuenta de dividir hacer un millon de años! Como dije en algun otro post… ojala hoy estén algun otro metodo mas copado para enseñarles a los pequeños, que se interesen mas por estas cosas, que sepan como dividir, que sepan como funciona… pero no les hagamos perder el tiempo con 40 cuentas!!

Historias de pequeño. Historias que te pasaron hace 20 años. Compartite tu peor tarea en la vida, a ver si te acordás.

kaminoo

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  • 1 year ago
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El caminito de la Muerte

En este episodio de “Cosas de cuando eras pequeño” voy a recordar una aventura que de chico tenía nombre y apellido: El caminito de la muerte.

Como todas las cosas cuando sos chico, están exageradas. “De la muerte” suena a algo tremendo. Y no lo era, no al menos ahora visto de grande, pero para nosotros de chicos era realmente algo zarpado.

Te cuento como viene la historieta.

Vivíamos la gran mayoría de los chicos del colegio en Floresta. La gran mayoría. Donde estaba nuestro colegio, el San Ramon Nonato. Como todos los niños felices, decidíamos los fines de semana en salir a andar en bicicleta. Para esa época había algunos que ya tenían el lujo de tener una mountain bike, otros como yo, tenían una cross simple y pelada, a la cual al rato de pedalear la odiabas, pero igual era tu bici, y por lo tanto la amabas.

Cuando nos juntábamos muchos, a veces surgía la idea de ir a visitar a nuestro amigo que vivía mas lejos, Nico C. (voy a dejarte anónimo amigo). Nico C. vivía en Devoto. A unas 30 cuadras o 40 cuadras de nosotros. Imaginate que ir hasta allá en bici era de por si una aventura. Nico C. vivía cerca de la General Paz, en ese momento aun de 2 carriles. Al final de la avenida Lastra, cuando corta con la General Paz, se formaba un terraplén muy loco que daba paso al cruce por altura del tren San Martin. Ese terraplén era un lugar increíble para subir con las bicis, y explorarlo de arriba a bajo… en lo que denominábamos: El Caminito de la Muerte.

Era un sin fin de caminos de tierra que subían y bajaban a lo largo de 2 o 3 cuadras, hasta una altura realmente alta. Solo unos pocos se atrevían a ir arriba de todo y tirarse en picada hacia abajo… yo no era uno de esos demás esta decir. “La muerte” porque nos parecía que vivíamos al filo de ella todo el tiempo cuando andábamos a las chapas por el terraplén.

Guardo los mejores recuerdos de esas visitas… del viaje de ida hasta allá entre todos, de pasar a buscar a Nico C., de estar horas y horas en el caminito hasta que finalmente era la hora de volver. Volver era una hazaña para mi. Eran 4km de vuelta súper cansados, arriba de una cross!!! aaaaaa!! la muerte!!! ESO era la muerte!!! haha.

Quizás algún kaminero alla vivido una historia similar con amigos y aventuras locas que solo unos pocos recuerdan hoy seguramente.

Abrazo.

    • #cosasdepequeño
  • 1 year ago
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