El regreso de la oveja
Y llegamos al final de esta trilogía, lamentablemente para los que esperan mi fracaso eterno (en esto puedo contar a Jessi, a Pacto Pacto, y hasta al mismísimo Kaminoo), el sábado 06/11 fue un día bisagra, un día que quedará enmarcado dentro de los grandes hitos del deporte argentino. Ese sábado FUI CAMPEON!!!
Un campeón no nace de un día para otro, un campeón debe prepararse para serlo (a mí me llevó un poco más de tiempo), por lo que este mes me compré un pequeño librito de ajedrez y estuve estudiando tácticas para emplear en mis partidos. Tácticas que puse en práctica ese día.
Quinta Ronda
Acá estába complicadísimo. Yo tenía que ganar los dos partidos y esperar algún resultado favorable. Había un flaco que venía ganando todo.
Me toca con Matías, que juega bastante bien y venía segundo en el torneo. Jugamos, y con muchísimo esfuerzo llegamos a un momento clave. Era matar o morir, yo estaba a punto de perder todo. TODO.
Hago una jugada maestra, sacrifico un peón y luego mando al muere a mi torre para desviar algunas fichas. Era una jugada de desviación (según mi libro), perdía todo, pero sus fichas quedaban encerradas y yo coronaba. Y me salió. Increíble… Y le gané con el último suspiro. (posteriormente, en la cama revisé la jugada y la movida que hice fue una bolud… tenía que haber perdido pero el pibe me tenía miedo y no se animó y por eso le gané).
Mi hermano juega con mi viejo!!!. Ahí sí era bueno. Ahí mi viejo no se iba a dejar perder porque no jugaban por nada. Por lo tanto dijo: “LELU… I AM YOUR FATHER”.. y le ganó. Obviamente. (por si no se dieron cuenta, para mí, mi viejo es como el Darth Vader del ajedrez).
Mariano estúpidamente empata con su rival. Un empate extraño, los dos se equivocaron y se “perdonaron” muchísimos errores, y cuando al final ganó Mariano, no le dio la cara para declararse victorioso y sellaron un EMPATE entre los dos. Idiotas… yo por menos tuve que salir corriendo de la facultad porque un flaco me quería pegar luego de un partido de ajedrez en el que le hice algunas “tramoyas”.
Sexta Ronda
Puntos:
Mariano: 4.5.
Yo: 4.
Los demás: Eliminados.
Gran final. Yo debía ganar, y mi oponente con el empate era campeón. Pero yo a este ya lo conocía. No entiendo como llegó tan lejos. Fue un partido muy simple. Fácil. Sin emoción. Pero cuando estaba jugando y le estaba comiendo todo (y le comí TODO), pensaba: “bueno… ahora sí… ya está… SOY CAMPEON!”.
Y gané!!! GANEEEEEEEEE!! Es para Jessi que lo mira por TV!!
La oveja negra.
