Causas y efectos de la primavera
Segunda entrega de Papeles Sueltos! Esta nueva sección me gusta mucho… lindo poder compartir cuentos y reflexiones varias de amigos que se recontra copan en mandármelas y permitirme subirlas. Esta vez, el papel suelto viene de la mano de la Lady de kaminoo.com, la señorita Dianita que participo ya del podcast junto a su novio Hector Palala. Los dejo con esta nueva entrega, y con la alegria de ver que tambien el publico femenino se copa con la propuesta de este blog… necesitamos mas femeninas que aporten posts copados… se que sobran en la comunidad, se que leen, cada tanto comentan, se que les gusta!! es cuestión de que se copen nomas y escriban un poco. Se aceptan propuestas o ideas o algo para que pensemos juntos a blog@kaminoo.com :D - kaminoo
Llega la primavera. Mes de las flores, los pájaros, el sol y el amor. Ya desde el amanecer del 21 de Septiembre, uno se siente inflado, feliz y con la necesidad de ir corriendo a abrazar, besar y apretar. ¿Por qué sucede esto?
Analicemos:
El simple reflejo del sol que entra desde la ventana y el calor tenue que este produce hace a uno levantarse de buen humor, mas aún, sabiendo que al salir, no se va a encontrar con un día frío y gris, sino, con uno de esos que invitan a hacer picnic, soleado, sutilmente caluroso, y como si esto ya no fuera suficiente para levantar los ánimos, con un penetrante olor a flores. Sumado a todo esto, y para hacer más placentera la cuestión los lindos pajaritos cantan alegremente.
Con tanta buena voluntad que pone la naturaleza, a uno le resulta imposible y casi vergonzoso negarse a la invitación de enamorarse. Por eso, en esta época, las gentes se embarcan en una carrera en donde la meta final es encontrar a esa anhelada media naranja.
Algo parecido pasa con los jóvenes, quienes festejan con creces el día de la primavera. La única diferencia con estos, es que antes de que llegue el verano rompen con sus respectivas parejas, porque al parecer, los efectos de la primavera caducan.
Estas emanaciones de amor producidas en la estación tienen su lógico fin en verano por dos cuestiones obvias:
Primero, que a nadie le agrada el pegoteo amoroso, y menos cuando hace 40º de calor, ni tampoco el hecho de tener que lidiar con manos sudadas porque el susodicho enamorado gusta de mostrarle al mundo que usted le pertenece; y segundo, y no menos importante, al parecer, en verano se despierta ese sentimiento libertino que hace que uno prefiera revolotear de lado en lado, en vez de sufrir las ataduras de primavera. Igualmente, al terminar el verano, todos se van con un nuevo amor para pasar los fríos invernales, hasta que el 1 de Septiembre, uno ya empieza a sentir los efectos provocados por la inminente primavera, y decide salir a la caza de un nuevo affaire.
Por estas causas, y algunas otras que no creí conveniente develar, no es fructífero enamorarse en primavera, mas le vale a uno quedarse soltero y a la espera del alma gemela.
Lady Di.
