Una nueva esperanza para la oveja negra
La oveja negra ( y yo también ) somos muy fans de Star Wars, así que decidió hacer este relato ajedresístico en forma Star Wars. En 3 partes. Así arranca (o mas bien, continua) esta historia. - kaminoo
El sábado arrancó complicado para mí. Tenía dos cumpleaños de las dos hijas de mis mejores amigas (y únicas amigas), y encima una de las nenas también iba a ser bautizada (Yo soy el padrino de la hermanita). Posteriormente también tenía el cumpleaños de uno de mis dos primos de los que mejor me llevo y es casi podría decir un hermano para mí.
Sin embargo, dadas las circunstancias… decidí ir al torneo de ajedrez. Lo siento por todos… Luego del torneo iba a ir al cumpleaños y bautismo (una hora aproximadamente) y luego al cumpleaños de mi primo, porque estaban cerca. Si no llegaba, mala suerte, pero esa era la idea.
Así que, veamos que ocurrió este día:
17:50
Vamos en el auto con mi hermano y mi viejo. Mi hermano me dice: “Ojalá que yo te gane a vos y luego pierda todos los partidos, no me importa”. Yo no le di bola, es un pichi. Era imposible eso.
18:00
Muy puntuales, ya teníamos 10 personas esperando iniciar el torneo. Nos habían comentado que venían algunos más, así que dimos un momento de espera.
18:30
Arranca el torneo, éramos 12, y decidimos (decidí) hacerlo a 6 rondas. Como medida excepcional y como no me había dado resultado anteriormente, decidí no hacer trampa en el sorteo (Y aparte había mucha gente mirando). Así que salió la primer ronda.
18:40
Me toca con un primo mío que vino a ver que onda. Partido sencillo. Ya se vieron los primeros mantos de duda. Mi primo dijo: “Seguro que me pusiste con vos para ganar el primer partido”. No es cierto, podría haber sido así, pero no es cierto.
Ronda 1
Paseo a mi primo, un trámite.
Mi hermano gana su partido con alguien.
Mi viejo lógicamente gana su partido.
Ronda 2
Me toca con MI HERMANO (Leandro, Lelu para nosotros - Por Leandro Lumbreras -Le-Lu, menos mal que no nos apellidamos Lopez). Las dudas de los demás eran cada vez mayores. Mi hermano se reía diciendo: “Claro, ahora te ponés conmigo para ganar de nuevo! tramposo!!” (no sé de donde sacaron eso).
Arranco el partido. Un tablero HORRIBLE, uno que me compré en una feria y que tiene las torres de un tamaño inadecuado (son muy altas) y confunden. Jugamos…
Lelu me come la torre con un alfil!! GRAVE ERROR MIO!!!.
Lelu me dice: “disculpame, pero te lo tengo que comer, es mi única oportunidad”.
Yo: Está bien, me equivoqué, comé tranquilo (total… luego te hago mierda)
Lelu: Está bien… pero perdoname, te lo tengo que comer..
Yo: Dale, comelo!! Está bien, me equivoqué!!.
Lelu creo que hizo el mejor partido de su vida, me atacó por todos lados, no me pude defender, y me puso nervioso esa ficha perdida. Se dedicó a perseguirme y a cambiarme fichas. Y me ganó. Debe ser la tercera o cuarta vez en su vida que me gana, y justo ahora!!.
Para darle un poco de emoción, cuando perdí le tiré las fichas del tablero, en vez de reconocer bien la derrota.
Bajón completo. Otro torneo perdido. Otra vez a escribir en Kaminoo de como termino vapuleado.
Lelu agrandadísimo empieza a festejar, y a decirme cebollita, mi viejo también me dice de todo, mi primo también…
Y para colmo… MI VIEJO PERDIO SU PARTIDO.
La continuación, la semana que viene…
¿Que ocurrirá? ¿podrá Lelu salir campeón a pesar que nadie creía en él? ¿se acabará el maleficio de la oveja negra y podrá revertir su mala racha? ¿ganará un desconocido?
¿Se cortará la luz y habrá que volver a empezar el torneo? ¿Llegará la oveja al bautismo de la hija de su amiga y al cumpleaños de su primo?
Estos y más apasionantes interrogantes, en el próximo capítulo.
La oveja negra.
